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En agosto de 2014 se aprobó una normativa que prevé sanciones para los comercios que no utilicen material biodegradable.

Desde el 1 de enero en la Ciudad de Buenos Aires rige una Resolución que prohibe a los supermercados entregar bolsitas plásticas a sus clientes. Aquí en Corrientes, desde agosto de 2014 esta vigente una Ordenanza cuyo principal propósito es eliminar el uso de bolsas de material no biodegradable en esos comercios.

Esa normativa, tras su publicitada aprobación en el Concejo Deliberante, le otorgó un plazo de un año a los supermercados citadinos para que se ajusten a sus lineamientos.
La fecha ya expiró hace rato y la mayoría de las bocas de expendio siguen utilizando la clásica blanca de polietileno, con la salvedad de algunos que han implementado las “ecológicas”, que también son cuestionadas por su baja biodegradabilidad.

“Hasta el momento nadie nos vino a exigir que no se usen las tradicionales bolsitas, nosotros desde hace un tiempo estamos alentando el uso de las bolsas de hilo, las que antes se llamaban de mercado. Ahora vamos a lanzar una promoción especial, con productos, para que los clientes se puedan quedar con esos elementos sin tener que pagar un costo”, explicó a época el gerente de una cadena local, Raúl Rugido.

“A todos nos preocupa el tema de la contaminación, sabemos que hay que cambiar la cultura del uso de elementos plásticos que demoran muchos años en degradarse, pero también somos concientes que no podemos cobrarle al cliente por cada bolsita entregada, no creo que esa sea la manera. por eso buscamos que vengan con su propio bolso”, prosiguió.

Aquí algunas firmas optaron por cobrar unos centavos por cada envoltorio o bien darle libertad al cliente para que venga con sus propias bolsas y habilitaron cajas especiales de cobro, donde no se entregan esos elementos, logrando hasta ahora poco “rebote” entre la clientela.

“Es un tema muy serio y va a llevar un buen tiempo modificar la cultura al respecto de las bolsas, sobre todo porque mucha gente las utiliza luego para tirar residuos y demás. Nosotros, al igual que otros colegas, proponemos que el cliente nos compre unas bolsas de hilo que son muy resistentes, como las que se utilizaban antes, es una alternativa que puede servir. Pero, repito: es difícil cambiar esos hábitos y las denominadas ecológicas son más costosas”, indicó Ernesto Barbero, desde una cadena de raigambre barrial.

Vale señalar que algunas bocas de expendio de esta ciudad llegan a emplear 100 mil envoltorios por mes.

Cabe mencionar que la normativa sancionada en 2014, fue propuesta por el ex concejal, José Luis Gálvez, quien en aquel entonces explicó a este medio que el proyecto que había ideado tenía dos partes. En primer lugar estaba la idea de reemplazar las bolsas de polietileno, “que son un gran agente contaminante en la ciudad”.

Por otra parte, está la concientización. El objetivo de la iniciativa era generar una conciencia en toda la ciudadanía de no usarlas; de que las grandes cadenas supermercadistas vayan adecuando la sustitución, cambiándolas por las que sean de material orgánico.

Las bolsas biodegradables pueden tener un porcentaje de materias renovables y otro de derivados del petróleo.

Características

Si en una bolsa dice que es biodegradable debe cumplir una norma que define esa característica final como: “Descomposición de un compuesto químico orgánico por microorganismos en presencia de oxígeno para dar dióxido de carbono, agua, sales minerales en cualquier elemento presente (mineralización) y nueva biomasa; o bien en ausencia de oxígeno para dar dióxido de carbono, metano, sales minerales y nueva biomasa”.

Fuente: época