Una serie de HBO retracta la vida de millonarios oriundos de Silicon Valley que gastarían cualquier monto de dinero para poder llegar a vivir muchos años. Más allá de la ficción, también existen lugares en el mundo como en Monterrey que están implementando diversas transfusiones de sangre de un donante joven y sano al destinatario que sueña con alargar sus años de vida. Además, una larga lista de empresarios y personas poderosas no quieren perderse de participar de esta nueva gran fórmula “anti envejecimiento”.

 

“(…) Tomando de aquí ocasión los Ictiófagos de preguntarle también cuál era la comida y cuán larga la vida de los etíopes, respondióles el rey, que acerca de la vida, muchos entre ellos había que llegaban a los 120 años, no faltando algunos que alcanzaban a más; en cuanto al alimento, la carne cocida era su comida y la leche fresca su bebida ordinaria. Viendo entonces el rey cuánto admiraban los exploradores una vida de tan largos años, los condujo él mismo a ver una fuente muy singular, cuya agua pondrá al que se bañe en ella más empapado y reluciente que si se untara con el aceite más exquisito, y hará despedir de su húmedo cuerpo un olor de viola finísimo y delicado. Acerca de esta rara fuente referían después los enviados ser de agua tan ligera que nada sufría que sobrenadase en ella, ni madera de especie alguna, ni otra cosa más leve que la madera, pues lo mismo era echar algo en ella, fuese lo que fuese, que irse a fondo al momento. Y en verdad, si tal es el agua cual dicen, ¿no se pudiera conjeturar que el uso que de ella hacen para todos los etíopes, hará que gocen los Macrobios de tan larga vida? (…)”
Heródoto, Historias. Libro III, XXIII
(siglo IV a. C.)

Silicon Valley es el nombre que recibe la zona sur del Área de la Bahía de San Francisco, en el norte de California, Estados Unidos. La región cuyo nombre proviene del Valle de Santa Clara, incluye la mitad sur de la Península de San Francisco, abarcando aproximadamente desde Menlo Park hasta San José y cuyo centro se situaría en Sunnyvale. Sin embargo, con el rápido aumento de la cantidad de puestos de trabajo relacionados con la tecnología en la zona metropolitana de San Francisco, las fronteras tradicionales de Silicon Valley se han expandido hacia el norte incluyendo el condado de San Mateo y la ciudad de San Francisco, como también partes del condado de Marin.
El Silicon Valley aloja muchas de las mayores corporaciones de tecnología del mundo y miles de pequeñas empresas en formación .
Silicon Valley continúa siendo el centro líder para la innovación y desarrollo de alta tecnología, recibiendo un tercio (1/3) del total de la inversión de capital de riesgo en Estados Unidos.
Gavin Belson, CEO de una gran empresa tecnológica de California, está inviertiendo en la conexión a una máquina que le permite practicar la llamada parabiosis. El mecanismo e suy sencillo, el hombre se conecta otra persona, que es su “socio de tranfusión” y de esta manera se efectúa el intercambio reguolar de sangre de aquel donante (más joven y sano)para retrasar de manera significativa el proceso de envejecimiento. Pero todo esto no es real sino que forma parte de “Silicon Valley”, una serie de HBO que retrata mordazmente las excentricidades de estos supermillonarios y plantea un escenario que podría no estar tan lejos de la realidad. De hecho, algunos de ellos, como el cofundador de PayPal Peter Thiel, han expresado públicamente su interés en la técnica y hay quien asegura que la están poniendo en práctica.

Gavin Belson

Gavin Belson

Más allá de la ficción, ya han comenzado a aparecer en California al menos dos compañías que investigan las posibilidades de rejuvenecer a sus clientes con el ejercicio de estas transfusiones. Una de ellas es Ambrosia, con sede en Monterrey, que a cambio de unos US$ 8.000 inyecta a sus clientes un 1/2 de sangre joven con el objetivo de analizar después los biomarcadores y hallar mejoras medibles. Ya lo han hecho con más de 600 personas, a pesar de que este tipo de ensayos clínicos de pago han sido muy cuestionados.
La segunda empresa es Alkahest, fundada por el investigador de Stanford Tony Wyss-Coray, quien descubrió en 2014 que al poner sangre joven en un ratón más viejo se producían mejoras significativas en sus músculos, corazón y cerebro. Su intención ahora es estudiar el plasma en busca de los componentes clave que le permitan fabricar un cóctel que frene enfermedades como el alzhéimer. El asunto suena tan apetecible que la multinacional española Grifols, líder mundial en la comercialización de plasma, ha comprado el 45% de la compañía a cambio de 37,5 millones de dólares.
El auge de estos proyectos forma parte de la fiebre inversora de las grandes fortunas tecnológicas en investigaciones antienvejecimiento.
Estos importantes empresarios y millonarios están dispuesto a pagar e invertir en lo que sea para poder detener el paso del tiempo. La lista de personas incorporadas a este pedido es extensa.
Uno de ellos es, Larry Ellison, cofundador de Oracle, ha invertido más de US$ 300 millones en estas compañías. Sergey Brin y Larry Page, cofundadores de Google, crearon hace 2 años la empresa Calico, con alrededor de US$1.500 millones para investigar en la materia y estñan dispuestos a inyectar dinero en empresas de biotecnología que abren nuevos campos de investigación.

Larry Elison

Larry Elison

Sergey Brin y Larry Page

Sergey Brin y Larry Page

El equipo de Ocampo es uno de los cuales trabaja en uno de los terrenos más prometedores contra el envejecimiento. De momento, su grupo ha conseguido que los ratones vivan un 30% más mediante reprogramación celular. Cuando se és joven la persona tiene un epigenoma y cuando viejo  otro, y modificando el programa se podría volver a un estadio juvenil.
Si Izpisúa y sus colaboradores encontraran la manera de introducir unas enzimas que cambiaran la expresión de las células, esta podría ser en el futuro una vía de alargar la vida y evitar enfermedades asociadas a la vejez. Pero no es la única estrategia para combatir este fenómeno. Una de las hipótesis más de moda es la de la restricción calórica, según la cual comer menos alarga la vida, algo que también se ha visto en modelos animales.
Otras empresas intentan centrar sus esfuerzos en la obtención de información. Es el caso de Human Longevity, liderada por el prestigioso Craig Venter, quien está analizando el ADN de miles de personas con vistas a comercializar esos datos.
El dueño de Amazon, el multimillonario Jeff Bezos, también ha invertido sumas enormes de dinero en compañías que investigan contra el envejecimiento, primero en Juno Therapeutics en 2014 y ahora en una empresa llamada Unity Biotechnology, que ha recaudado US$116 millones en busca de una estrategia para eliminar las células senescentes.

Jeff Bezos

Jeff Bezos

Uno de los científicos pioneros en este campo es el español Manuel Serrano, quien ahora trabaja en el IRB Barcelona y ha fundado la empresaSenolytic Therapeutics. Para intentar desarrollar un fármaco que elimine las células senescentes que se acumulan en los tejidos dañados y que ya han probado en ratones.

Manuel Serrano

Manuel Serrano

Estos grandes inversores pecan de ingenuidad al pensar que la biología es tan sencilla como la programación.
Ocampo también celebra que proliferen las inversiones en este tipo de proyectos, aunque muchos quedarán en nada y algunos aprovechados sacarán tajada con diversas terapias realizadas sin fundamento científico.

Sin duda se tratará de una gran oportunidad que ningún millonario va a querer pasar. Además… ¿Quién no quiere vivir por muchos años?