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El riesgo de desempleo subió y arrojó cifra más alta desde 2010 para la población activa de más de 18 años, según un informe de la UCA. Y subió al 47,7% en las clases bajas.

La Universidad Católica Argentina (UCA) presentó un nuevo informe sobre empleo, precariedad laboral y desigualdades en el país, y mostró una tendencia preocupante para el 2016. “No hay evidencia de una crisis, pero tampoco hay mejoras”, aseguró el estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (OSDA), que a principios de este año difundió que el 32,2% de los argentinos son pobres.

El tercer trimestre del año finalizó con una tasa del tasa de desempleo del 10%, más de un punto por encima de la cifra del Indec. Pero no fue el único factor negativo que avanzó en este año.

El riesgo de desempleo subió y se ubicó en el nivel más alto desde 2010: uno de cada tres trabajadores aseguró haber estado desocupado al menos una vez en el último año, de acuerdo a la encuesta que hace la UCA en 5.700 hogares de aglomerados urbanos. Este riesgo se ubicó en casi un 28% y es el valor más alto desde 2010 para los trabajadores activos arriba de los 18 años.

“Es un aumento significativo”, aseguró Eduardo Donza, especialistas del mercado laboral de OSDA, en una conferencia de prensa en el auditorio San José de la casa de estudios, en Puerto Madero.

El riesgo de desempleo creció en todos los niveles, pero afecta mayormente a las clases bajas. Mientras que en 2010 afecta al 41,2%, este año subió al 47,7 por ciento. Por su parte, el 10,6% del sector medio alto tuvo riesgo de desempleo en 2010, y este año avanzó tres puntos.

Una percepción negativa

Además, la percepción de los ocupados de considerar altamente difícil conseguir un empleo similar en caso de perder su actual trabajo también subió: pasó del 84,5% a 88,1 por ciento. La encuesta se realizó durante el tercer trimestre de 2016, por lo cual son los datos más actualizados que posee la UCA hasta la fecha.

“Entre el cuarto trimestre de 2015 y el tercer trimestre de 2016, sin que se hayan registrado cambios relevante en la tasa de actividad, se confirma una caída del empleo pleno, incuso en el empleo precario, teniendo como correlato un aumento en el subempleo inestable”, continuó el informe.

Para la UCA, sólo el 40% de los trabajadores posee un empleo de calidad, en relación a que se respeten todos los derechos laborales. A contramano, a seis de cada 10 no se le hicieron descuentos jubilatorios, son cuentapropistas que no realizan aportes al Sistema de Seguridad Social o sus empleadores o patrones no le realizan los aportes con continuidad.

La precariedad laboral fue creciendo a partir de 2010 y se acentuó en el tercer trimestre de este año:, alcanza al 54,1% de los trabajadores ocupados, contra el 52,5% de 2015.

Agustín Salvia, director del OSDA, aseguró que “la desigualdad persistente y la pobreza estructural son resultado de un modelo económico-productivo desequilibrado con efectos de exclusión y desigualdad a nivel socio-laboral”. Y concluyó: “Un cambio de rumbo no sólo necesitará inversiones, sino también políticas que reactiven el mercado interno, apoyen a las microempresas y mejoren su productividad”.

Fuente: Infobae